Mandriva pasa por una mala situación. Si nos remontamos unos años, al 2003, hay que recordar que fue cuando ante la suspensión de pagos de la empresa francesa, el Tribunal de Comercio designó a un gestor para que la empresa pudiera continuar haciendo frente
a sus pagos, y, en definitiva pudiera ser rescatada. En general ha contado con la aprobación de una buena comunidad de usuarios durante bastantes años, pero aproximadamente desde hace 3, más o menos los mismos que el comienzo del despegue de Ubuntu, su popularidad ha dado en quiebra.
A día de hoy y a través de uno de sus trabajadores, Frédéric Cuif, nos enteramos de que Mandriva vuelve a encontrarse en una situación muy delicada. Hace poco nos hacíamos eco en este mismo blog de que Mandriva podía estar en conversaciones con alguna empresa para ser puesta en venta. LightApps y Linagora parecían ser las empresas interesadas en la compra. Mandriva salió a la defensiva, su CEO argumentó que los rumores de venta no eran otra cosa que envidia a causa del “éxito” de la empresa y sus desarrollos en todo el mundo.
Frédéric Cuif ha revelado que la situación es extrema, o se hace cargo de Mandriva otra empresa, o cae en la bancarrota. De las empresas interesadas Linagora es la única relacionada con el mundo del software libre, aunque sin haberse interesado por las distribuciones. Las otras usarían a la distribución francesa como trampolín de entrada, por lo que no cuentan con las simpatías de sus trabajadores. Entre los planes de Linagora estaría dar un golpe de timón consistente en la recuperación de la comunidad y con ella del sitio que le pertenece, entre las principales distribuciones de Linux. Los años de penosa gestión han provocado que su espacio haya sido ocupado por distribuciones del corte de Ubuntu.
El futuro dirá.
En kriptopolis, el fin de Mandriva se vaticina en breve. En menos de 2 telediarios, dice Iron Worm, autor de la entrada, que además concluye recomendando que vayamos buscando alternativas a la distribución francesa.






